Geneva an encounter between History and Progress

A Few months ago I had the luck of receiving an invitation from one of my siblings to meet with him in Geneva and spend together the Christmas time, after one and a half year of living alone in Budapest, this was a wonderful gift, the chance to enjoy in family this shared celebration.

When I started my trip I couldn’t control my excitement, and I refer to start my trip to the day that I started the whole process, when I bought my ticket, and discovered that I had to spend one night alone in Geneva, I did my luggage and prepare to leave. At the moment I arrived to the airport here in Hungary, everything felt like a dream, I couldn’t believe that it was actually happening I was leaving to Switzerland, I board my plane with nothing else that a small bag and a thousand thoughts rounding my mind about what to do with this new experience. When I sat down, my imagination was overflowing, and nothing could have ever captivate me more, than the chance of flying next to the sunset, the beautiful panorama hypnotized me, while I got deep into my thoughts.

After a short and easy flight, I´m still get very surprise every time I realize how easy is to travel between countries around Europe, I landed in Geneva, at this moment I realized that I was in a totally unknown city without a plan. The first thing that came to my mind was: “I need a place to crash”, and with this in mind I started asking around about places to sleep, cheap hostels, everything counted. After a good research I found a pretty cheap hostel with breakfast included not to far away from the airport, because I knew I had to come back.

In the hostel, I met some pretty interesting people from all around the world, with them I shared histories between drinks and laughs, after that we went around the city, because as I always said: “You can´t judge a city until you know the night life in it”. What took me to discover some pretty cool places around the lake while I enjoyed the view underneath the moonlight.

The next morning I woke up really early and went all over the city, knowing this might be my only chance, and the first thing that kept my attention was: the equality of modernism with progression, I was in shock, I couldn’t believe how they could keep in perfect shape some really old and historical buildings, while next to them I found some huge modern buildings made of glass. Every detail of this city was in perfect state, I could feel the pride of this people for their history, just by seeing the way they treated their historical buildings, but also giving the impression of progress and development.

I walked around by myself for few hours, and in all this time I couldn’t notice a single detail that would allow me to criticize the city, the people were very kind, the city was clean, in good state, and also pretty safe

Something that really called my attention was the localization and the infrastructure of the city. Geneva is divided by a lake, what made the developers to build a tourist center all around it, building different types of shops and attractions for the tourists. Also Geneva is surrounded by some mountains what gives a perfect strategic position at war time, and a beautiful tourist point at the sunset´s time with some good company watching at the lake.

Another very important point about my experience in Europe and that keeps amazing me every time, is the cultural diversity in every country, the ease movement in and between them. The whole time I spent there, first I could communicate with everyone and second I could hear a good amount of different languages, and also see different kind of people, what makes me intrigue myself the ease that these people have to adapt to a new environment

With this city I got delighted, I had an unforgettable experience, and this was only the start of my Christmas trip around Switzerland, due to when the sun fell down and I meet with my family, we started another trip to the Alps, a trip that I will talk about in another ocation. But there is something I can say for sure, and is that someday I´ll go back to Geneva to discover those places that I couldn’t discover the first time.

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Ginebra un encuentro entre Historia y Progresol

Hace un par de meses tuve la suerte de haber recibido una invitación de uno de mis familiares para reunirme con él en Ginebra y pasar juntos las navidades, luego de 10 meses de vivir solo en Budapest, este fue un regalo maravilloso el poder disfrutar con la familia esta época tan especial.

Al iniciar mi viaje no podía contener mi emoción, y digo iniciar el viaje, el día que inicié todo el proceso de preparación para volar hacia Suiza, cuando compré mi pasaje, descubrí que tenía que pasar una noche solo en Ginebra, así que hice mi maleta y me preparé para salir. Al llegar al aeropuerto todo parecía un sueño, no podía creer que en verdad estaba sucediendo, abordé el avión con nada más que una pequeña maleta de mano y miles de ideas sobre qué hacer con esta nueva experiencia. Al llegar a mi asiento, con mi imaginación desbordada, quedé absolutamente cautivado por una hermosa gama de colores que sobresalía por mi ventana. Volar junto al atardecer, me mantuvo hipnotizado por este hermoso paisaje mientras constantemente pensaba que iba a suceder después.

Luego de un viaje sencillo de un máximo de 2 horas, aún me sorprende lo fácil y rápido que es viajar entre países alrededor de Europa,  aterricé en Ginebra, aquí fue cuando caí en cuenta que estaba en una ciudad totalmente desconocida para mí y sin un plan aparente. Lo primero que pensé fue: “Debo encontrar un lugar para pasar la noche”, y con esto en mente empecé a preguntar alrededor y buscar en internet posadas. Luego conseguí un pequeño hostal, no muy lejano al aeropuerto y con desayuno incluído por un precio aceptable.

Al llegar al hostal conocí a unas personas muy interesantes de distintas partes del mundo, con  las que compartí historias y experiencias entre juegos y risas, luego de eso salimos a recorrer la ciudad, por que como siempre he dicho: “Una ciudad se conoce plenamente al explorar su vida nocturna”, “una ciudad se conoce plenamente cuando la exploras a fondo, preferiblmete caminando” Lo que me llevó a conocer algunos pequeños lugares locales y disfrutar de la vista del lago Lemán a la luz de la luna.

A la mañana siguiente salí muy temprano a recorrer la ciudad, y lo primero que llamó mi atención fue: la igualdad de modernismo con preservación, me quedé impresionado al ver como se mantenían en perfecto estado edificaciones históricas mientras a su lado se encontraban unos enormes edificios modernos hechos de cristal. Cada detalle de esta ciudad está muy bien cuidado, se podía sentir el orgullo de los Suizos por su país, por su historia, por la manera en que cuidan cada monumento, aunque también dando la impresión de ser una ciudad actual y sofisticada, una ciudad que progresa.

Recorrí Ginebra por mi cuenta por algunas horas y en todo este tiempo no pude notar ni un sólo detalle que me hiciera criticar la ciudad, la gente fue muy amable y considerada al notar que era un turista, la ciudad muy limpia y en muy buen estado, con una gran sensación de seguridad.

Algo que me llamó mucho la atención fue la localización y la adaptación de la ciudad a la misma. Ginebra por un lado se encuentra dividida por su inmenso lago, El lago Lemán, lo que llevó a los desarrolladores a crear una infraestructura turística alrededor del lago, construyendo edificaciones y algunas atracciones para el disfrute de los turistas. Mientras que por el otro lado, se encuentra rodeada de algunas montañas lo que da una excelente posición estratégica a la hora de una batalla y un hermoso punto turístico a la hora de disfrutar de una buena compañía en un atardecer con una hermosa vista al lago.

Otro punto muy importante de mi experiencia y que me sigue sorprendiendo día a día en Europa, es la diversidad poblacional de estos países, la facilidad de movilidad entre los mismos, cada momento que estuve ahí pude escuchar distintos idiomas y/o dialectos y ver distintos tipos de personas, lo que me intriga sobre la facilidad con la que estos individuos se adaptan a un nuevo entorno. Y me ha hecho a intersarme en aprender otros idiomas, ya después de un poco más de un año, puedo decirles que converso de manera fluída en Húngaro, Portugués e Inglés, además de ya poseer un básico en Italiano y próximamente empezaré con el Alemán.

Con esta ciudad me quedé maravillado y enamorado, tuve una experiencia inolvidable y como si fuera poco este fue únicamente el inicio de mi viaje navideño por Suiza, ya que al caer la tarde y reencontrarme con mi familia, nos pusimos en marcha para otra aventura en los Alpes Franco-Suizos de la cual hablaré próximamente. Pero si de algo estoy seguro es que para Ginebra volveré algún día a recorrer esos lugares que no pude ver la primera vez.

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Hungary In My Eyes

A year and a half has already passed since I made the decision to leave my safe and comfortable home in my country, Venezuela, to embark on this adventure. I left my country and traveled to an entire new and foreign continent, that came with a new culture, and an entire new way of life.
 
Since I have arrived in Hungary, I have done my best to not only have an open mind and to adapt to this new culture as best as I could, but to try and keep my open mind. Of course, some challenges were more difficult than others…
 
Not only is the weather warm and inviting in Venezuela, but the people are as well. The sun is always shining, and everyone’s lives revolve around all of the amazing wonders that this country has to offer. Moving to Hungary was the first time I crossed the beautiful blue ocean.
 
Of course Venezeula has a historical past, but compared to Europe’s history, it just isn’t there. Budapest is a beautiful city, but it’s beginning to look sad to me, and I don’t think I’ve ever been walking around a city and felt sadness from it. I believe the sadness comes from the Hungarian people and their dark history. 
 
Everyday, I fall more in love with the city, but it did not start out that way. The first barrier I had to break through was the most obvious one, the language barrier. Growing up, I heard a little Hungarian spoken, even though my sister learned to speak when she was sixteen, and my father can speak almost perfect Hungarian, I never bothered to learn the language. I am fortunate enough that I can pick up languages easily, and within six months of living in Budapest, I was able to speak Hungarian quite fluently, as well as read and write in Hungarian. Of course, it was not an easy feat to accomplish, and I made myself speak with other Hungarians whenever I was out on the town. I also made sure I never missed class, no matter what my plans where the night before, I was always there!
 
The second barrier that I experienced, and am still trying to get through, is how different the people are. The Hungarian people are so depressed! Not only is there a sense of sadness within the country and it’s people, but anger exists as well. It most likely has to do with this country’s history, which is very dark. For many years Hungary was an occupied country, and the people had many of their freedoms torn away from them. The customs and the Hungarian way of life have been difficult for me to get used to, to get along with.
 
Budapest also has many positive attributes, like the overall safety the citizens and tourists feel while living and visiting the country. I know I can walk the streets alone, at any time, and nothing will happen to me. The only thing I do keep an eye out for are the drunk, homeless people who wander the streets, as Budapest has a bit of an issue in those regards. 
Budapest is such a magical city, and everyday I see or find something new. I don’t think anyone can fully know it fully, as there is always a new place popping up. Whether it is a new bar, restaurant, or place to hang out at.
Hungary is also in such a perfect location as it is in the middle of Europe, so living in Hungary makes it very convenient to travel and visit other countries. Not to mention it is quite easy to find cheap airfare, of course sacrificing comfort and the amount of baggage you bring.
Budapest, and Hungary, is such an amazing  city and country, but in my opinion, it is not well cared for, at all. The city, to be quite frank, is falling apart. Most of the buildings have chunks missing from the structure and the walls, spray paint cover some of the oldest buildings in the city, and some buildings are just simply inhabitable. Budapest has such a great potential, but I feel like the government doesn’t invest enough money in the care and the up keep of it’s capital.
Not only could the city do with a change and a re-vamp, if you will, but the people could do with is as well. If the Hungarian people want to attract foreigners and make Budapest a must see city in Europe, the overall attitude of this beautiful city MUST change. 

Hungría a través de mis ojos

Un año y medio ha pasado desde que decidí dejar la comodidad de mi hogar, mi país, Venezuela; y me embarqué en una aventura, en un viaje a lo desconocido, un viaje con destino a una sociedad nueva, una parte del mundo que jamás había conocido, con diferente cultura, en pocas palabras un “nuevo mundo”.

Desde que llegué a Hungría, he tenido que hacer un gran esfuerzo por mantener una mente abierta, por adaptarme a esta nueva sociedad, aprender su cultura, y enfrentarme a muchos desafíos. No sólo es el clima y la belleza lo que atrae en Venezuela, sino el cariño y la calidad humana de las personas. Allá el sol siempre brilla y se disfruta de las maravillas de esa hermosa tierra, al viajar a Hungría fue la primera vez que crucé el océano azul, y experimenté o que es un verdadero y blanco invierno!.

Venezuela tiene un pasado histórico, pero comparado con la historia europea, sigue siendo muy joven. Budapest es una hermosa ciudad,pero desde un principio me ha parecido deprimente, y es difícil caminar en una gran ciudad y sentir pena por ella. Se puede sentir la tristeza y el resentimiento, proveniente de los ciudadanos y su triste y oscura historia.

Cada día, me siento más atraído e intrigado, por esta ciudad, pero no siempre fue de esta manera, tuve que afrontar muchas barreras para llegar a donde me encuentro ahora. La primera barrera, y la más obvia, fue el idioma. A medida que fui creciendo, escuché o tuve alguna idea del idioma húngaro, pero nunca me enfoqué en aprenderlo, aunque mi padre lo hable casi perfecto y mi hermana lo haya aprendido cuando tenía 16. Por fortuna poseo, una gran habilidad para el aprendizaje de idiomas, y con tan sólo 6 meses era capaz de comunicarme de manera fluida. No fue una fácil proeza, pero me esforcé, rodeándome de húngaros y forzándome a utilizarlo cada vez que fuera posible, del mismo modo que me prohibí faltar a clases sin importar que hubiera hecho la noche anterior, siempre estaba allí!.

La segunda barrera, y a mi parecer la más difícil, es la diferencia cultural con las personas. Los húngaros son personas deprimidas y rencorosas, no solo tienen un sentido de tristeza para con su país y su gente, sino que también existe un odio y un recelo. Mayormente esto es debido a la triste historia del país, ya que por mucho tiempo, Hungría fue un país ocupado por extranjeros, y privados de su libertad. La vida a la que las personas se han acostumbrado, ha sido prácticamente imposible para mi entenderla, de modo que hay un choque constante de opinión.

Pero no hay que ver solo lo malo, Budapest tiene también su lado positivo, un ejemplo que para mi es muy importante es, la seguridad, ese sentimiento de poder caminar por la calle, despreocupado, sin miedo a salir herido o lastimado por poseer alguna pertenencia valiosa, es un sentimiento inigualable, uno que hace mucho no es posible sentir en mi país, Venezuela. El saber que el mayor peligro que se te puede presentar en la calle, es algún ebrio, que se ha tomado algunos tragos de más, que de hecho llega a ser divertido, es un sentimiento de liberación y confianza que no puede ser descrito.

Budapest es una ciudad mágica, y todos los días es posible encontrar algo nuevo, no creo que sea posible llegar a conocer a fondo a Budapest, por que siempre hay un pequeño lugar, escondido y subterráneo por descubrir.

Hungría por el hecho de estar ubicada en el centro de Europa da una posibilidad excelente para viajar alrededor, conocer, y explorar diferentes países, aprovechando la cantidad de aerolíneas baratas que se pueden conseguir o por tierra con tantas opciones de ferrocarril, por supuesto sacrificando la comodidad.

Budapest, es una increíble ciudad, dentro de Hungría un gran país pero en mi humilde opinión, muy descuidada. La ciudad, hablando con franqueza, se está cayendo a pedazos. La mayoría de los edificios están agrietados o con huecos, con pedazos de pared, y pintura en el piso, del mismo modo que rayados, o como se dice en Venezuela, “grafiteados”, y para colmo ya muchos de ellos son inhabitables. Con el potencial que esta ciudad posee, turísticamente hablando, se debería hacer un esfuerzo por mejorar la infraestructura y atraer a los turistas. Ciertamente, y muy deprimente, el deplorable gobierno se preocupa más por la remodelación de un estadio de fútbol, que del cuidado de la infraestructura del país.

Pero no sólo refiriéndonos a la infraestructura, la sociedad húngara, necesita un cambio, a mi parecer deben dejar atrás el odio y el recelo para atraer a los turistas, este país tiene infinitas maravillas que mostrar y ofrecer al mundo entero.